Imagen Chibiri
El parque Chiribiquete es un fortín ambiental de Colombia.

En 2018, el Gobierno nacional extendió la protección de la serranía de Chiribiquete, al pasar de salvaguardar 2,7 millones de hectáreas a 4,2 millones, de un escenario ubicado en Guaviare y Caquetá, en los municipios San José del Guaviare, Miraflores, Calamar, San Vicente del Caguán, Solano y Cartagena del Chairá.

En este territorio reposan las formaciones geológicas más antiguas de América y es uno de los más inexplorados del mundo. Allí existe población en aislamiento voluntario, que se considera guardiana ancestral de la tierra, más de un centenar de sitios pictóricos, con no menos de 70.000 gráficos de alto valor arqueológico cuya antigüedad narra aproximadamente 20.000 años de historia. Por ello y mucho más, la serranía de Chibiriquete ha sido declarada patrimonio mixto por la Unesco, queriendo que el fortín cultural y ecológico de Colombia alcance también al mundo.

En aspectos naturales, Chiribiquete entrega el 31% de las aguas del Amazonas, constatadas desde las cuencas que alberga y que drenan al Orinoco y al Amazonas. El parque es resguardo de 30 mamíferos, ocho carnívoros y siente especies de primates. Ser resguardo de mamíferos grandes y medianos es un indicador significativo del parque, ya que los mamíferos de talla son apetecidos en actividades de caza y son desaparecidos con prontitud cuando los ecosistemas son intervenidos.

Además, posee el 9% de la diversidad de mariposas del mundo y cuenta con 708 plantas con distintos grados en peligro de extinción. La extensión del parque es un hecho sin precedentes, un grito de la naturaleza que caló en el Estado, la academia, institutos y fundaciones que han hecho que este paraíso se ensanche. Nuestra riqueza es natural, por eso el reto es significarla.